El pasado lunes 13 de diciembre de 2021, el presidente del Ecuador, Guillermo Lasso se dirigió a la nación con la promesa de que daría un anuncio sobre el alza del salario básico unificado en el país, pues recordemos que, en época de campaña, una de las principales propuestas del ahora primer mandatario fue asegurar que para el 2025 (año en el que terminará su gestión) el sueldo mínimo de todos los ecuatorianos subiría hasta 500 dólares.

El pasado lunes 13 de diciembre de 2021, el presidente del Ecuador, Guillermo Lasso se dirigió a la nación con la promesa de que daría un anuncio sobre el alza del salario básico unificado en el país, pues recordemos que, en época de campaña, una de las principales propuestas del ahora primer mandatario fue asegurar que para el 2025 (año en el que terminará su gestión) el sueldo mínimo de todos los ecuatorianos subiría hasta 500 dólares.  

Después de 6 meses en el poder, el pueblo ecuatoriano levantó su voz, exigiéndole al presidente Lasso que cumpla con su propuesta y presionándolo a que se dirija a todo Ecuador, esperando que el presidente dé noticias alentadoras acerca del tema. Como respuesta, el 13 de diciembre, el primer mandatario mediante un video que se difundiría tanto por redes y medios de comunicación dio a conocer que el salario básico unificado ascendería de 400 a 425 dólares, aumentando 25 dólares más comparado con el anterior salario y sobre todo anunciando que el último mes de cada año subiría la misma cantidad, para que hasta el último año de gobierno el sueldo terminara en 500 dólares tal como lo prometió. (El Comercio, 2021) 

El anuncio se dio, según expertos en análisis político, en el momento perfecto, pues responde a las críticas que venía recibiendo el sector ejecutivo por no accionar con mano dura contra la inseguridad y la delincuencia que se apoderó de nuestro territorio. Y es ahora, semanas previo a Navidad y lo que conlleva esta festividad que con este anuncio Lasso pudo calmar las aguas, y de cierta manera aliviar lo que era un ambiente asfixiante para el gobierno después de tanta crítica e inédita crisis que vivimos en el Ecuador. 

Así, previo a que finalice este 2021, el presidente quiso dejarnos con un sabor dulce después de la noticia, esperando que por estas épocas los ecuatorianos unidos podamos salir adelante en un ambiente de paz después de tanta violencia vivida; pero claro no perdió la oportunidad de resaltar que su gobierno cumple una vez más con lo que promete, pensando antes en el pueblo y los más pobres, siempre trabajando con honestidad para llevarnos a todos a un futuro próspero lleno de desarrollo y estabilidad. Algunos estarán a favor y apoyarán al oficialismo mientras que los demás criticarán y serán la oposición que juzgará cuando llegue el momento; pero es lo correcto pensando en un país que apunta a fortalecer su democracia.