Nuestra exalumna Irene Cunalata, de la promoción 2010, es hoy una reconocida emprendedora y dueña de Irene Bakeshop, una pastelería que ha conquistado a los que gustan del dulce con su estilo único y creativo.

Desde sus años en el Tomás Moro, Irene ya tenía claro su camino: “Siempre me han encantado los dulces. En una clase de manejo de negocios con mis amigas hicimos un emprendimiento de pasteles… ¡y vendimos todo! Desde ahí supe que a eso quería dedicarme”, nos cuenta con una sonrisa.

Durante la entrevista, recordó con cariño las clases que despertaron su curiosidad y amor por el arte y la creación: “Me encantaban las clases artísticas y extracurriculares; siempre sentí mucho apoyo de los profes. Recuerdo especialmente una clase de carpintería que me fascinó, y una actividad con cocina que me inspiró muchísimo”.

Hoy, tras haber pasado de vender postres a los 15 años a dirigir tres locales, Irene reconoce que su formación en el colegio le dio una base importante para desarrollar su creatividad y espíritu emprendedor.

Su historia es un ejemplo de cómo los sueños que nacen en el aula pueden transformarse en proyectos reales y exitosos.

Nos sentimos muy felices por ti, Irene. Te deseamos muchos más logros y éxitos. Toda la comunidad del Tomás Moro se siente orgullosa de ti.

María José Vaca
Comunicación TM 
 

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