NAVIDAD 2018: GENEROSIDAD Y SOLIDARIDAD. LA TOCA DE ASÍS

Los estudiantes, padres y madres de la UETM, están familiarizados con la Toca de Asís; sin embargo, pocos saben de qué se trata este proyecto con el que, año a año, la comunidad educativa se ha ido vinculando cada vez más.

Detrás de la Toca de Asís está el Instituto de Vida Consagrada “Hijos de la Pobreza del Santísimo Sacramento”.  La sede en Quito se encuentra en la calle El Retiro N5-51, barrio de El Tejar (junto al monasterio del mismo nombre).

Esta obra social y solidaria nació en Brasil en 1994 y su fundador fue el padre Roberto Lettieri. Su creación parte de la necesidad de cuidar a los pobres de la calle y el espíritu que mueve a esta labor es de inspiración franciscana.

En Quito, la misión da inicio el 12 de diciembre de 2006, con el apoyo de la Arquidiócesis de la ciudad.

Al comienzo, la misión no tenía una casa y sus miembros recorrían la ciudad cortando el cabello, uñas,  aseando a los pobres de la calle y dándoles palabras de aliento.

Fue monseñor Fausto Trávez quien consiguió en comodato una casa en el barrio de La Tola, donde el trabajo de la misión se fue consolidando.  Allí se proporcionó techo, comida y amor a los más necesitados, por el lapso de cinco años.

Desgraciadamente, la casa no contaba con las condiciones necesarias para desarrollar el trabajo de una manera más eficiente; sobre todo con personas enfermas o de edad avanzada, debido al graderío y a la distribución inadecuada del espacio.  Esta realidad motivó a monseñor Trávez a conseguir el inmueble donde se encuentra ahora la Toca de Asís, en comodato por diez años.  En este sitio el trabajo se desarrolla de mejor manera, ya que cuenta con un espacio más amplio y áreas más definidas para encaminar los proyectos de ayuda a la gente que, en mayor cantidad, llega ahora.

El día miércoles 18 de diciembre, la semana que antecedió a la Navidad, los estudiantes de la unidad educativa formaron la conocida “cadena humana”, para transportar al punto de embarque en el colegio, los víveres y ropa donados por la generosidad de las familias que conforman la comunidad educativa, destinados a la Toca de Asís.

El jueves 19 por la noche, la donación fue embarcada por veinte estudiantes en el camión que partió a las 20:00 a su destino, la Toca de Asís.  Allí se desembarcó la donación y el bus regresó al colegio a las 23:00 con sus pasajeros satisfechos por la labor cumplida.

De manera personal, y en nombre de la unidad educativa, quiero agradecerles profundamente por su generosidad.  La donación que hacemos como comunidad educativa no es caridad, es solidaridad.  No olvidemos ni dejemos de apreciar las luces que brillan en los ojos de cada persona que nos rodea, en especial de los desamparados.  Destinar nuestro tiempo apoyando la labor que realiza la Toca de Asís y compartir con los misioneros que conforman esta casa, es la mejor forma de vivir el espíritu navideño y el mejor obsequio que podemos hacernos a nosotros mismos.

 Alfonso Tobar Tobar

Coordinador, PPE – CAS

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